martes, 18 de julio de 2017

La victoria de Alepo es la victoria de la humanidad.


Hace tan solo unos días, el Ejército Árabe Sirio y sus aliados han liberado la ciudad de Alepo haciendo realidad lo que hace un año era impensable.
Esto tendrá un efecto dominó en los aspectos internos y externos del conflicto por lo que requiere destacar algunas características que han posibilitado la derrota de las fuerzas rebeldes-yihadistas. Contextualizando la batalla, y según TheGuardian, estamos hablando de la mayor derrota rebelde que han sufrido los grupos militantes desde 2012. Pero incluso se puede afirmar que es la mayor derrota que han sufrido en el conflicto ya que Alepo es la ciudad de mayor extensión territorial y la capital económica -frente a Danascim la capital política-. Esta gran derrota tiene dimensiones reales, simbólicas y políticas que envían un mensaje claro contra todos los grupos armados del país.
Conviene desviarse por los cerros de Úbeda para explicar qué grupos armados combatían en la ciudad de Alepo. Si bien hay investigaciones recomendables que detallan cada grupo, podemos señalar la presencia en Alepo de Jabhat Fateh al-Sham (al-Qaeda en Siria, anteriormente conocido como Jabhat al-Nusra), Harakat Nour al-Din al-Zinki, tristemente conocidos por decapitar a un niño palestino hospitalizado, la Brigada Turquistaní formada por una etnia china (uigures) que hacen su yihad en Siria, y así hasta 27 grupos armados en el este de la ciudad de Alepo, todo un ejército.
Por lo tanto la primera consecuencia interna para el país es la liberación de decenas de miles de civiles del yugo terrorista y la liberación de decenas de miles de soldados que serán redirigidos a otros frentes, con una moral más revitalizada que nunca con el objetivo de liberar cada aldea siria de esas hordas terroristas.
Se recuerdan muy vivamente las palabras de Bashar al-Assad hace tan solo seis meses cuando afirmó que Alepo sería el cementerio de los sueños y ambiciones de Erdogan.
Y así ha sido, Erdogan, bajo cuya influencia estaban la mayoría de estos grupos, logró desde Estambul que se rindieran del casco histórico de la ciudad tras un acuerdo ruso-turco del que no trascendieron más detalles.
El sueño húmedo de Erdogan de anexionarse Alepo y Raqa (en Siria) y Kirkuk y Mousl (en Irak) sufre un duro golpe. Las posibilidades de erigirse Sultán de un Imperio neo-otomano se ven reducidas al absurdo. Atrás –aunque no en el olvido- quedan los años en los que los rebeldes regalaban a Erdogan la infraestructura económica siria de las fábricas desmanteladas de Alepo o los silos de reserva alimentaria que eran enviados a Turquía en medio de un silencio internacional.
Si retrocediéramos la situación de Alepo a 2013, el contexto era el inverso al existente hace unos meses. Como se puede apreciar en el mapa, los rebeldes-yihadistas (en verde) eran los que tenían rodeado a las tropas del Ejército sirio (en rojo). Deberíamos preguntarnos por qué los medios no lanzaron campañas humanitarias a favor del más de un millón y medio de personas que estaban situadas en la ciudad y sí lanzaron ridículas campañas para proteger a unos militantes que controlaban a una población mucho menor.
Situación militar en Alepo en 2013 (izda) y a finales de 2016 (dcha)

El principal motivo es que los medios de comunicación son un actor más en esta guerra. Y por ello también han sido los grandes perdedores. Estos medios han obstaculizado, minimizado, ignorado y despreciado cualquier opción del Ejército sirio de lograr esta importante victoria, intentando apelar a una crisis humanitaria de características desproporcionadas.
Por supuesto que la situación humanitaria en Alepo no es buena, pero resultan ridículas las campañas del último pediatra de Alepo, del último hospital de Alepo, del último santuario gatuno de Alepo, el último mensaje de Alepo, del último jardinero de Alepo, de la última panadería de Alepo y del último payaso de Alepo. El colmo fue hace unas semanas cuando un activista rebelde hizo un llamamiento por… ¡la última manzana de Alepo!.
La ciudad, que acoge entre 1.500.000 y 2.000.000 de personas, por suerte continúa teniendo hospitales, pediatras, jardineros, panaderías, gatitos y manzanas.
Mientras los mass media acusan al Estado sirio de crear supuestas fosas comunes y cometer crímenes de lesa humanidad sin aportar prueba –testimonial o fotográfica- de ello, la población en Alepo salía a la calle a celebrar el fin de la guerra en su ciudad. El fin de distintas atrocidades cometidas por los rebeldes-yihadistas en la ciudad.
Atrocidades bien documentadas entre las que se encuentran los  ataques químicos, los morteros de bombonas de gas rellenos con clavos y tachas sobre escuelas infantiles, los francotiradores disparado a niños de 7 años, las decapitaciones a niños y un largo etcétera de un camino de muerte y destrucción que hoy llega a su fin en Alepo con esta victoria.
Civiles en Alepo celebrando la victoria con la bandera siria: Vídeo
El otro gran perdedor, junto con los militantes y los medios de comunicación occidentales e islamistas son los actores internacionales y los países financiadores –regionales y occidentales- de esos grupos rebeldes-yihadistas.
En esos actores internacionales descontentos no habría que señalar únicamente a países de la región –Turquía, Israel, Arabia Saudí, Catar- ni países occidentales –Francia, Estados Unidos y Gran Bretaña- sino las propias Naciones Unidas, que continúa sumando descontentos.
La propuesta que realizó el 20 de noviembre Staffan de Mistura, mediador internacional y enviado especial de Naciones Unidas para Siria de mantener dividida a la ciudad y establecer «una zona de administración autónoma» al este de Alepo quedará para siempre como uno de los episodios más sombríos de la ONU. Como era de esperar, esta propuesta fue rechazada por las autoridades sirias porque otorgaba de algún modo autoridad y legitimidad a los militantes en las zonas que ocupaban.
De Mistura se apoyaba para su argumento en un supuesto asedio de alimentos y ayuda a la zona rebelde. Una afirmación sin fundamento alguno ¿Cómo podía el Ejército sirio evitar que los alimentos y la ayuda médica lleguen, cuando no podían ni siquiera evitar que continuara llegando armamento? No era lógico.
Además, como se demostró posteriormente, los militantes guardaban la ayuda destinada a los civiles para sí mismos y no la repartían, provocando hambre entre la población.
Otra cuestión que alzó aún más la moral de los soldados sirios fue que la liberación de Alepo la llevara a cabo principalmente el Ejército sirio y sus tropas de élite con las brigadas palestinas, pese a la presencia –legal- de tropas rusas, iraníes, iraquíes, yemeníes y libanesas.
El compromiso de Rusia es firme y estricto, no es una cuestión menor. Siempre hay personas recelosas de que Rusia traicione en algún momento a Siria, pero la realidad es que Rusia ha sufrido bajas en combate, anteriormente y en Alepo, donde dos mujeres y un coronel de Rusia que desempañaban labores sanitarias en un hospital móvil fueron víctimas de bombardeos indiscriminados de los rebeldes.
Funeral de las dos enfermeras asesinadas en Alepo.
Siria también ha pagado el más alto de los precios con el martirio de demasiados soldados, aunque merece especial mención el comandante Mohammed Rafi, líder de las brigadas palestinas, que fue galardonado por el ejército ruso un mes antes de su caída en combate por su victoria en el campo de refugiados palestinos de Handarat, en la periferia norte de la ciudad de Alepo.
Mohammed Rafi siendo galardonado por el Ejército ruso en octubre de 2016. Ojo al retrato de Iosif Stalin arriba a la izquierda.
Las respuestas de los enemigos del Estado sirio no se han hecho esperar. El 30 de noviembre la aviación israelí atacaba con aviones de combate armados con misiles de largo alcance el territorio sirio. Este flagrante ataque contra un Estado soberano queda casi olvidada con la ofensiva sorpresa del autodenominado Estado Islámico sobre la histórica ciudad de Palmira, que estuvo bajo control de ISIS desde el 22 de mayo de 2015 hasta el 26 de marzo de 2016 que fue recuperado por el Ejército sirio hasta que fue nuevamente perdida el 11 de diciembre. Por una buena organización los civiles pudieron ser evacuados antes de la llegada de ISIS, sin embargo, las históricas obras milenarias quedan a merced del grupo terrorista.
La última mirada de Zenobia sobre Palmira, por Herbert Gustave Schmalz. Se considera una fuente de inspiración para los árabes modernos y el secularismo, aunque principalmente para el movimiento de las mujeres árabes.
La batalla de Alepo ha combinado la fuerza militar con los procesos de conciliación nacional. Faceta esta última muy importante en el conflicto que es completamente ignorada en los medios de comunicación occidentales. Brevemente explicado, en Siria existe la amnistía a los militantes de grupos armados que deseen deponer sus armas y reinsertarse en la vida social o a la administración del Estado o incluso en algunas milicias del gobierno. También existe la posibilidad de trasladarse a otras regiones con mucha menor población para continuar combatiendo al Estado y minimizar las bajas civiles. Si así lo desean se les envía a Idlib, controlada enteramente por los rebeldes-yihadistas. Esto no es nuevo, pero es esencial para comprender el desenlace de la batalla de Alepo.
Por enorme que sea la desgracia de Palmira, la victoria de Alepo es el principio del fin de la guerra y el comienzo de uno de los grandes retos que tiene el Estado y la sociedad siria por delante. La reintegración de los civiles que vivieron durante años bajo las leyes de un emirato islámico y que ahora regresan a una sociedad multiconfesional –como lo es el gobierno y la sociedad siria- con la esperanza de que, especialmente los niños y niñas, no se hayan radicalizado y puedan formar parte del futuro de la sociedad siria. El principal desafío del futuro de Siria es contrarrestar la difusión del extremismo religioso conocido como wahabismo, la visión menos tolerante del Islam.
Los medios de comunicación no tardarán en simplificar la victoria de la sociedad siria en una victoria exclusivamente de Assad con titulares tales como «las fuerzas de Assad» o «las tropas del régimen» perdiendo así la perspectiva de lo que significa para el conjunto de la humanidad que esas hordas terroristas aparezcan sólo en los libros de Historia. Por eso la batalla por Alepo es la batalla por la humanidad, como dijo Fares Shehabi, miembro por Alepo del parlamento sirio, «si los europeos supieran cuantos terroristas internacionales hemos abatido en Siria, construirían estatuas de soldados sirios en todas las capitales europeas».
Publicado originalmente en: Furor Televisión


Sobre la convocatoria de Caravana Abriendo Fronteras-Melilla.

¿O CERRÁNDOLAS?
¿Quiénes la promueven?
Sorprende sobremanera que esta caravana esté promovida por muchos de los colectivosque apoyaron el ataque de la OTAN a Libia, y que acusan ahora a Bashar al-Assad de cometer los crímenes que han cometido en Siria las bandas armadas. Bandas creadas, introducidas y financiadas por los países de la OTAN y sus socios (como Arabia Saudí y Qatar, ahora este último en el ojo del huracán): Al-Qaeda, Frente Al-Nusra, o Jabhat Al-Nusra -y sus Cascos Blancos- , el Estado Islámico o Daesh… Lisa y llanamente están apoyando a la OTAN.
Ni la CGT, ni los llamados Anticapitalistas y/o trotskistas, ni la Asociación pro Derechos Humanos de Andalucía han pedido perdón por haber insistido en el golpe de estado en Libia, con las funestas consecuencias, de todos conocidas.
Pero detrás de esos y otros colectivos está el movimiento financiado por la Open Society Foundation, de George Soros, “Welcomes Refugées”, que promueve la “Caravana Abriendo Fronteras”. Lo primero que siembra dudas es que no piden el cese de las guerras que provocan las oleadas de “refugiados” y que sigan haciendo el juego a la OTAN y a los invasores. Aunque en realidad no se trata de refugiados (que también puede haberlos) sino de desplazados. Ya el uso de la palabra “refugiados” es tendencioso.

También resulta sorprendente que no se pronunciaran por los 2.5 millones de personas que huyeron de los bombardeos de la OTAN en Libia. Es que huían de la OTAN, y eso no cuenta. ¡Ay, si hubieran huido de Gadafi! Pero los problemas vinieron después de que éste líder fuera asesinado.
Estos colectivos y las mentes que los inspiran han acuñado el término de “guerras humanitarias”, que es la manera más fácil de invadir y saquear un país. Guerras también mediáticas, apoyadas unánimemente por los medios de propaganda de los invasores, y por algunos supuestos filósofos que solo son allanadores del camino del imperio. Invadido el país se provoca una oleada de desplazados.
En el caso de Siria, desde 2011 Estados Unidos y sus tentáculos, como es la Open Society Foundation, de Geoge Soros, vienen construyendo los llamados “corredores humanitarios”, para desviar a los desplazados por la guerra hacia Europa, vendiéndoles hasta los billetes de ida, y proporcionándoles chalecos salvavidas, teléfonos móviles, cuentas bancarias, etc. Tenemos noticias de que también Médicos Sin Fronteras está en el juego (siempre lo estuvo) aconsejando a los desplazados que se dirijan a Europa como el mejor destino (dejando de lado otros destinos que cuentan con mayores medios económicos y más próximos, al menos a su lengua, como podrían ser Qatar y Arabia Saudí)
En ningún momento se plantean que estas personas tienen derecho al cese de la guerra, a que se haga la paz en su país, a regresar a sus pueblos y ciudades, a retornar a sus barrios, a sus casas, a acompañar a sus hijos al colegio sin miedo, a vivir su vida normal y en paz. Eso no se lo plantean, porque un objetivo de Estados Unidos y de sus socios es vaciar a Siria de gente, sobre todo de sus clases medias, y tener el territorio despejado para que Siria no renazca, para que sus empresarios, sus médicos, sus abogados, sus profesores, sus ingenieros, sus clases medias, no puedan tomar las riendas y vuelvan a poner en marcha ese gran país. Despejada Siria de sus gentes no hay problema para hacerse con sus recursos, con su petróleo y, sobre todo, con sus grandes reservas de gas. Y para situarse en ese estratégico lugar y actuar de paraguas protector de Israel (siempre detrás de los acontecimientos)
De ahí que George Soros esté invirtiendo parte de su inmenso capital en los llamados “corredores humanitarios” y en esa campaña orquestada a nivel europeo: Welcome Refugées. Hay que vaciar a Siria de sus gentes.
En nombre de las “guerras humanitarias” se invaden y bombardean los países. Y luego, “por razones también humanitarias” los desplazados son desviados por “corredores humanitarios” hacia Europa, en donde son confinados en centros de retención, olvidando el derecho de las personas a vivir en su tierra, en su barrio, en su casa, a educar a sus hijos en su cultura y en paz…Por supuesto a quedarse en donde deseen, sin ser detenidos por las fronteras, pero, sobre todo, a que las guerras cesen para que puedan regresar a sus hogares. Esto no se pide.
La jugada es redonda. Juegan con nuestros sentimientos, mientras vacían a Siria de sus habitantes y los invasores se encuentran con el terreno despejado para apropiarse de sus recursos, sin problema alguno.
Purificacion González de la Blanca
Ojos para la Paz

Publicado originalmente en: conspiracionpirata

jueves, 6 de julio de 2017

Reflexiones en torno al tema kurdo.

Iñaki Urrestarazu
Reflexiones en torno al tema kurdo al hilo del articulo “YPG-YPJ. ¿Revolucionarias o peones del sistema?” de Marcel Cartier del sitio “Rojava Azadi Madrid”

Reflexiones en torno al tema kurdo al hilo de los últimos acontecimientos y del articulo “YPG-YPJ. ¿Revolucionarias o peones del sistema?” de Marcel Cartier del sitio “Rojava Azadi Madrid”.

El autor del artículo se muestra sorprendido y confundido ante lo que llama la “paradoja” de la cooperación militar entre el movimiento de liberación kurdo y los EEUU. No entiende esta supuesta “cooperación táctica militar” con los EEUU, pero la “explicación” que encuentra al final, no se sostiene por ninguna parte:

1) La supuesta “necesidad de supervivencia” de los kurdos.

2) El carácter pretendidamente táctico de la alianza con los EEUU, que al parecer no pondría en cuestión los objetivos estratégicos de los kurdos del PYD/YPG (su confederalismo democrático, soberanía…). Al parecer la alianza “táctica” se desharía sin más una vez logrados los objetivos de los kurdos…

3) La existencia de precedentes de “alianzas” aparentemente paradójicas como la aceptación por Lenin en 1917 de la utilización de un tren blindado del estado imperialista alemán para volver a Rusia (a este argumento, habría que añadir otro semejante, que aunque no lo utiliza el autor del artículo sí lo ha utilizado otra gente y es que la alianza de los kurdos con los EEUU se puede asemejar a la de la URSS que se alió con las potencias de Occidente para enfrentarse al nazismo en la 2ª Guerra Mundial…)

Esta “explicación” de la alianza va acompañada de una serie de citas de líderes kurdos denigrando a sus críticos como la que utiliza Dilar Dirk: “…La apologia del anti-imperialismo incondicional, desconectada de la verdadera existencia humana y de las realidades concretas, es un lujo que sólo aquellos alejados del trauma de la guerra pueden permitirse…” O comentarios que añade el autor de su cosecha propia como “Es increíblemente fácil –y vergonzoso en cierto modo- sentarse en la comodidad de nuestros hogares y criticar la naturaleza claudicante de un movimiento por “colaborar” con el imperialismo cuando la vida de tantos está en la cuerda floja” (?) o cuando dice “La revolución de salón y la solidaridad supeditada tan solo a lecciones de pureza no tienen sentido en el mundo real. Mirar a la región –y el mundo- como un simple tablero de ajedrez puede llevar fácilmente a adoptar la política de “el enemigo de mi enemigo es mi amigo”, lo que es erróneo, vago y puede llevar a apoyar a movimientos extremadamente reaccionarios …”. En fin, demagogia pura y dura.

Trataremos de hacer en torno al tema una serie de consideraciones.

1) Una pregunta que clama al cielo es ¿Qué pintan los kurdos en Raqqa cuando no pertenece al Kurdistan? Una pregunta por cierto que la obvia completamente el autor del artículo. La ofensiva de los kurdos (el FDS) en Raqqa con el apoyo de la aviación de EEUU, armamento de EEUU, sus comandos y servicio de inteligencia y otras fuerzas aliadas (británicas especialmente), muestra en realidad a las claras el verdadero juego de los EEUU con los kurdos y en el norte de Siria. Se ha dicho que en su día hubo un compromiso de los kurdos con los sirios de que no entrarían en Raqqa sin la participación del Ejercito sirio, es decir si no era en colaboración con el Ejército sirio. Pero eso no está siendo así.

Es evidente que los kurdos están haciendo el juego de los EEUU, que es el de impedir que los territorios ocupados por el ISIS sean recuperados por las fuerzas sirias, por el Ejército sirio, tratando por el contrario de que sean reocupados por fuerzas controladas por los EEUU, sean por los mercenarios del ESL, por Al Qaeda/Al Nusra o como en el caso del norte de Siria, por los kurdos o el FDS. El mismo autor del articulo reconoce que los kurdos son conscientes de que una vez tomada Raqqa van a ser desplazados de su gestión y control, para dar lugar a “otras fuerzas”, es decir a mercenarios del ESL o incluso de Al Qaeda. Es lo que sucedió también en Mambij. Los kurdos fueron decisivos en la expulsión del ISIS de esta localidad, pero luego fueron apartados del control y gestión de la ciudad por los EEUU.

Hay que ser conscientes que el ISIS es una creación de los EEUU y sus aliados, un auténtico Frankestein diseñado -al igual que Al Qaeda y otras franquicias mercenarias-, para plasmar el Plan de Remodelación del Oriente Medio ampliado y Norte de Africa. Este plan coincide con el de los mapas del teniente coronel retirado del Ejercito de EEUU, Ralph Peters, http://www.armedforcesjournal.com/peters-blood-borders-map/, elaborado en 2006


y el de Robin Wright, elaborado en 2013, http://www.nytimes.com/2013/09/29/opinion/sunday/imagining-a-remapped-middle-east.html?pagewanted=all&_r=0. En concreto en el caso de Siria e Irak significa el desmembrarlos en una zona suni –el Sunistan- que comprende la zona suní de Irak –las provincias de Ninive y Al-Anbar básicamente- y la zona suni de Siria que comprendería Alepo, Raqqa, Der Ezzor, Palmira…es decir gran parte de Siria, en una zona chií iraki –el Chiistan- , desde Bagdad todo el sureste del pais-, una zona que llaman Alauistan –que sería la de la costa Siria, en torno a Damasco, Latakia…- y por otra parte la zona kurda del norte de Siria y norte de Irak. El ISIS se implanto desde el inicio en la zona suni, en el Sunistan de Siria e Irak. La pretendida coalición anti ISIS, lo que está haciendo es “empujar” y “hacer mover” al ISIS, para que vaya siendo sustituido en su caso por mercenarios del ESL, de Al Qaeda o por kurdos, de manera que a poder ser no pase nunca a manos del Ejército sirio y se consolide el desmembramiento de Siria e Irak.

El FDS (Fuerzas Democráticas Sirias), es un invento creado a instancias de los EEUU, una alianza siniestra y antinatura entre kurdos y sirios –antiAssad y mercenarios-, en realidad una coartada para justificar la creación de un territorio kurdo-sirio, en el norte de Siria, que se extienda mas allá de lo que ha sido históricamente el Kurdistán, y que se adentre en territorio sirio todo lo que militarmente puedan hacerlo en guerra contra el Ejercito sirio. Y ello para convertirlo en un protectorado norteamericano-israelí, que contribuya al desmembramiento de Siria, y que suponga una cuña del poder sionista-imperialista en el norte de Siria e Irak, en medio del Oriente Medio y en contra de Siria e Irak.

El Kurdistan reaccionario de Barzani, siempre en alianza con el sionismo y el imperialismo norteamericano, y aunque parezca paradójico, intimo aliado y amigo de la Turquía de Erdogan, podría ser parte de ese protectorado kurdo-sirio. El reciente planteamiento de la celebración de un Referendum de autodeterminación en fechas próximas, en Septiembre 2017, en el Kurdistan irakí, apunta ya a una primera fase de la creación del Protectorado sionista-norteamericano, creando una balcanización de la zona, desmembrando Irak y en camino de desmembrar también Siria, en aplicación del Plan de Remodelación del Oriente Medio, de los mapas de Peters y Robin Wright y para mayor gloria del imperialismo, donde los kurdos serán sus manipuladas marionetas.

Al gravísimo hecho de que los kurdos del YPG están haciendo el juego a los EEUU, se añade el agravante de que los kurdos han pactado con el ISIS el que terroristas suyos puedan romper el cerco a Raqqa a través de corredores preparados al efecto –naturalmente no ya solo con el beneplácito de los EEUU sino siguiendo sus directrices, porque de otra forma esto no sería posible-. Pero no es solo que se les permita fugar a miembros del ISIS, es que de hecho se está enviando a estos terroristas a reforzar la lucha del ISIS contra el Ejercito sirio en Der Ezzor y otras zonas en disputa, con la intención de debilitar al Ejercito sirio y de frenar su avance.

La aviación rusa, consciente de la jugada, ha estado bombardeando a los terroristas del ISIS que se iban “escapando” del cerco de Raqqa, para tratar de contener esta fuga/refuerzo del ISIS contra el Ejercito sirio, y forzar a que los kurdos asuman la lucha contra el ISIS con todas las consecuencias y que no hagan de colaboradores –una vez más- de las estrategias de EEUU. En vista de ello, el Ejército norteamericano trasladó hace no muchos días, en junio de 2017, en varios helicópteros suyos, a dirigentes del ISIS a la zona de Palmira, liberándolos del cerco, salvando sus vidas y reforzando la guerra contra el Ejercito sirio. Entre los dirigentes rescatados parece que había cuadros de ejércitos occidentales incrustados en el ISIS –esto es lo habitual por otra parte, porque importantes cuadros del ISIS, son cuadros impuestos por las potencias occidentales patrocinadoras del grupo terrorista-.

Otros agravante más de los hechos, es que cuando las tropas del Ejercito sirio quisieron entrar a rescatar al piloto del avión sirio derribado recientemente por el Ejercito norteamericano y que se encontraba en la zona controlada por el FDS, se negaron a facilitarles el paso por lo que se derivó un enfrentamiento militar entre el FDS y las tropas sirias. Y otro hecho que sería más grave todavía si se confirma, es que las fuerzas del FDS traten de frenar el avance de las tropas sirias por la zona fronteriza con Irak, en la parte de Al Tanf.

Y no acaba ahí la historia. Ilham Ahmed, portavoz de las Fuerzas democráticas Sirias (FDS), dio una entrevista al diario de Arabia Saudi 'al-Riyadh', en la que hizo hincapié en el potencial de Arabia Saudí para una Siria “libre de enfrentamientos confesionales y tensiones étnicas” (¡!) señalando que es posible una cooperación entre Arabia Saudí y las FDS. A ello añadió que el socio más importante para combatir el ISIS es EEUU ¡cuando son los creadores del ISIS y los que lo alimentan, arman y financian!

Por su parte, Saleh Muslim Mohamed, el co-presidente del PYD (Partido de Union Democrática), la rama política de las brigadas kurdas del YPG e YPJ, en declaraciones al mismo diario 'al-Riyadh', dijo que las FDS dirigidas por los kurdos no colaborarán con el Ejercito Arabe Sirio (EAS) ni con las Unidades de Movilización Popular de Irak (UMP) en combatir contra el grupo terrorista Estado Islámico y que no permitirán a Irán crear un corredor en torno a los territorios controlados por las FDS.

2) Por otra parte, cuando los kurdos estaban tratando de unir los territorios fronterizos bajo su control, el de Efrin (lindante con Azaz) y el de Kobane (lindante con Jarabulus), separados por una franja ocupada por el ISIS, mediante la expulsión de estos, intervino el Ejército turco, para impedirlo. Así el Ejercito turco entró en esta parte de Siria seguido o acompañado de mercenarios del ESL, enfrentándose supuestamente al ISIS, el cual se retiró sospechosamente sin oponer prácticamente ninguna resistencia, de manera que en breve espacio de tiempo se impusieron en este territorio, enarbolando banderas turcas y del ESL. Sucedió además que los EEUU apoyaron con respaldo aéreo esta intervención turca dirigida no contra el ISIS como proclamaron, sino contra los kurdos del YPG. Los turcos de Erdogan les exigieron a los kurdos que habían de retirarse al Este del Eufrates, exigencia confirmada por los EEUU, hasta el punto de exigir a los kurdos que habían de obedecer la exigencia si querían seguir beneficiándose del apoyo militar estadounidense.

Y dicho y hecho. No hubo prácticamente ninguna oposición de los kurdos a las tropas turcas, a pesar de la traición manifiesta de los EEUU a sus aliados los kurdos. Eran también los tiempos convulsos que siguieron al intento de asesinato de Erdogan y del golpe de Estado frustrado del 15 de julio de 2016, en el que se vio con bastante claridad la mano negra de los EEUU. Posiblemente con la intención de sacudirse toda posible sombra de sospecha de su implicación en el golpe, y tras la visita precipitada del entonces Vicepresidente de los EEUU, Joe Biden, a Ankara para echar aceite sobre la situación y no perder la imprescindible alianza de Turquia, los EEUU quisieron hacer concesiones a Turquía en el tema fronterizo, en perjuicio de su otro aliado, los kurdos, a los que dejaron caer en ese momento, mostrando claramente las “garantías” de cualquier alianza con los EEUU. Los kurdos a partir de ahí han preferido obedecer a los EEUU, no enfrentarse a los turcos en la zona entre Efrin y Kobane y seguir avanzando hacia Raqqa por ejemplo. Ahora que los turcos han apostado tropas y armamento pesado en las cercanías de Efrin y que según Erdogan pretenden lanzar una ofensiva en esta parte controlada por los kurdos, estos han hecho declaraciones en el sentido de que se van a enfrentar a los turcos si tratan de introducirse en Efrin. Habrá que ver si finalmente entran los turcos en esa zona, lo que hacen los kurdos. Si8 no lo hicieron cuando la ofensiva hacia Al Bab, entre Efrin y Kobane, es dudoso que lo hagan ahora.

3) Tratar de justificar una supuesta “cooperación táctica militar” con los EEUU como una alianza sin mayores implicaciones, que se puede romper cuando se quiera y que no va a hipotecar el futuro no ya de Siria y el Oriente Medio, sino tampoco el de los Kurdos, es absolutamente insostenible y absurdo. Y tratar de asimilarla a ententes puntuales de los bolcheviques con los nazis en la II Guerra Mundial o a la alianza de la URSS con las fuerzas occidentales, es tratar de comparar lo incomparable. La alianza de la URSS con las potencias occidentales en contra de los nazis, era la alianza de potencias independientes, comparables en capacidad y potencia, desde distintos territorios, lo cual no tiene nada que ver con la relación de absoluta sumisión y dependencia de los kurdos de la YPG con los EEUU.

Como sucede con la OTAN, EEUU no va a permitir a ningún aliado/subordinado que se le separe, que rompa unilateralmente la alianza, sin que se abalance con toda su gigantesca potencia a destruirlo si no puede impedirlo. Los EEUU tiene a los kurdos agarrados por el cuello y bien agarrados, como se demuestra sin ir más lejos con la ofensiva contra Raqqa, que no tiene nada que ver con Kurdistan. Y tanto más cuanto que los EEUU tienen varias bases militares en su territorio, a las que se añade la base aérea de Tabqa que acaban de ceder los kurdos a EEUU, y lo que es peor, cuanto que acaban de firmar un acuerdo por nada menos que 10 años entre los kurdos y EEUU, en el que se establece que las fuerzas militares kurdas son parte de las fuerzas militares estadounidenses y que los kurdos se comprometen a respetar las bases norteamericanas en su territorio. La presencia de banderas norteamericanas junto con las del YPG en todos los cuarteles, edificios, puestos etc, no harían más que confirmar lo dicho.
Esto no es una simple alianza coyuntural o táctica, es que los EEUU tienen a los kurdos absolutamente amarrados y controlados, y si la resultante es un territorio separado de Siria, será un auténtico Protectorado norteamericano, más bien norteamericano-israeli. Será una plataforma desde donde seguir operando y controlando todo lo que se mueva en el Oriente Medio, y sobre todo a los tan odiados componentes del llamado Eje de la Resistencia, en concordancia con el Plan británico-estadounidense de Remodelación del Oriente Medio y Norte de Africa, es decir de desactivación, desmembramiento y liquidación de los países de esta gran región, con derrocamiento y de sus gobiernos y destrucción de sus Estados para asentar el dominio sin oposición ni competencias del imperialismo norteamericano. Y en concordancia también con los planes de creación del Gran Israel, de debilitamiento y destrucción de los estados vecinos de Israel, para la consolidación como potencia hegemónica en la zona del lugarteniente de EEUU, que es Israel. Esto supone desde luego que habrán desaparecido todas las veleidades de una supuesta “Confederación Democrática” de tipo asambleario y socialista como defendía el YPG antes de su ruptura con el PKK y de la traición del co-presidente del YPG Saleh Muslim con respecto a Ocalan y su estrategia antiimperialista.

4) La alianza con el imperialismo no es justificable de ninguna manera y en ninguna circunstancia. El imperialismo es el peor enemigo de las clases trabajadoras y de los pueblos, representa el poder supremo del capitalismo, su máxima jerarquía. Un pueblo jamás de los jamases podrá ser libre y soberano en alianza con el imperialismo. El imperialismo es absolutamente incompatible con la soberanía de los pueblos y de las clases trabajadoras. Pensar como pueden pensar los kurdos de la órbita del YPG que su alianza con los EEUU es táctica y que podrán prescindir de ella, es un gran engaño, una gran falacia, un gravísimo error. Su estrategia conduce irremisiblemente a convertirse en lacayos de los EEUU, a ser totalmente colonizados por ellos.

Y no solamente la alianza del YPG con los EEUU no va a conducir a la soberanía del pueblo kurdo, sino que además los está convirtiendo en cómplices, en mercenarios de facto de la política perversa de los EEUU que trata de destruir los países del Oriente Medio que están en su punto de mira, que son díscolos, que no se someten a los dictados yanquis, que cuestionan el poder de Israel, como son Siria, Irak, Palestina, Libano, Irán, Yemén… y de cuyas riquezas y recursos se quieren apropiar. Es decir, están haciendo de ejecutores y de instrumentos de los Planes de Remodelación del Oriente Medio, al igual que son el ISIS, Al Qaeda y el terrorismo islámico controlados por el imperialismo.
Por otra parte, cuando esa política de Remodelación del Oriente Medio busca fraccionar y romper los Estados para debilitarlos, creando para ello contradicciones y sectarismos entre corrientes religiosas, entre sunitas y chiitas, entre musulmanes, cristianos y otras religiones, y entre distintas etnias o culturas, apostar por la independencia y la separación en estas condiciones y en estos países, no es en absoluto la política más adecuada. Es la que más favorece al imperialismo y la que sitúa en mayor debilidad y fragilidad a esos mismos pueblos, cuando lo que urge es su unidad, garantía de su fuerza, dentro del respeto mutuo. De hecho, ni el PKK ha defendido la independencia ni tampoco lo ha hecho el PYD/YPG de Siria, ni tampoco el Partido Democrático de Kurdistan (PDK) de Barzani.

Son los EEUU quienes están forzando la disgregación de Siria y de Irak, impulsando el terrorismo islámico para crear un Sunistan que rompa Siria e Irak, que disgregue sunitas de chiitas, aislando al máximo a lo que consideran el "feudo" de Assad –lo que llaman Alauistan-, a quien a la vez tratan de derrocar. Asimismo fuerzan la disgregación impulsando la independencia de un territorio en el norte de Siria e Irak, que ni siquiera coincide con el Kurdistán y que comprende también a otros territorios sirios, lo que se ha venido llamando el pseudo-Kurdistan, base del acuerdo propuesto por el que era ministro francés de Asuntos Exteriores Alain Juppé a Erdogan para involucrar a Turquia en la guerra de agresión a Siria.

La reciente propuesta de celebración del Referendum de Autodeterminación por Barzani, para el Kurdistan de Irak, parece que va en la misma línea de creación de ese pseudoKurdistan, colonia del imperialismo. Hay que recordar que dentro de la larga historia de colaboración del Kurdistan iraki de Barzani con el imperialismo, se encuentra la participación de éste en la ofensiva del ISIS de junio 2014 de forma coordinada y en la presencia en la reunión preparatoria de la misma denunciada por el PKK, y celebrada en Aman el 1º de junio de 2014, con la asistencia también de diversos grupos terroristas y bajo los auspicios de EEUU, Arabia Saudita, Qatar, Israel y Turquía (http://www.voltairenet.org/article184658.html)

5) La idea de crear un pseudo-Kurdistan en el norte de Siria y de Irak, desgajado de la dinámica kurda del PKK de Turquía y que pudiera ser “solución” al “problema kurdo” de Erdogan en tanto que “zona de acogida” a donde poder expulsar los kurdos de Turquía, fue la idea-gancho que utilizó el ministro de Exteriores de Francia Alain Juppé para intentar involucrar a Turquía en la guerra contra Siria y Libia. Era una propuesta que implicaba el que ese pseudo-Kurdistan estuviera dirigido por el colaboracionista, proimperialista y prosionista Barzani del Kurdistan irakí, nada que ver con el PKK. Esta propuesta a Turquía fue acompañada de la promesa de hacer lo posible porque Turquía pudiera entrar en la UE. Y muy probablemente por promesas norteamericanas de convertir a la Turquia de Erdogan en elemento patrocinador y central en el acceso generalizado al poder de los Hermanos Musulmanes previsto en los Planes de Remodelación del Oriente Medio y Norte de Africa, lo cual convertiría a Turquia en una potencia regional importante.

El cebo lanzado a Erdogan tenía que ser muy atractivo para romper la política de “cero enemigos” que estaba practicando Turquia en los años previos, para romper con las buenas relaciones comerciales con Libia y para desmantelar el proyecto de creación de mercado conjunto entre Siria, Iran, Libia, Turquia e Iran que estaba poniéndose en marcha. El cebo lanzado por Juppé funcionó, hasta el punto de convertir a Turquía en uno de los principales patrocinadores de las guerras contra Libia y Siria. El acuerdo entre Francia y Turquia fue firmado por Juppé y su homólogo turco de exteriores Davutoglu. El plan de Juppé se integra en los Planes de Remodelacion del Oriente Medio diseñados por EEUU y los británicos y coincide con los mapas del Oriente Medio remodelado publicados por el coronel Ralph Peters en 2006 y por la periodista Robin Wright, algo más tarde, en 2013.

A partir de ahí Turquía se convirtió en un gigantesco espacio de retaguardia, de zona de paso, de entrenamiento y de apoyo logístico de decenas de miles de mercenarios terroristas de todas clases para su intervención en Siria, incluyendo a Al Qaeda y al ISIS, para quienes el apoyo de Erdogan ha sido fundamental. Y con ello ha sido constante la preocupación de Erdogan de crear en el norte de Siria una zona fuera de control del Gobierno y el Ejercito sirios, que pudiera convertirse en el territorio tampón y colchón de sus fronteras y en válvula de escape de su problema con los kurdos. Paralelamente a ello, Erdogan ha mantenido en todo momento cordiales relaciones con el Kurdistan de Barzani, que nunca ha representado un peligro para Turquía y que se ha convertido en cómplice útil y activo y en intermediario en el gigantesco negocio montado en torno al petróleo robado por el ISIS en Siria y distribuido luego por Turquia a Europa, Israel y resto del mundo.

A pesar de las tensiones que ha podido haber entre el Gobierno sirio y los kurdos, lo cierto es que Siria ha sido país de acogida para muchos miles de kurdos que huían de la represión turca incluido el propio líder del PKK Ocalan y durante muchos años, hasta que por las graves amenazas militares del tándem Turquía-Israel contra Siria si no expulsaba a Ocalan, Siria le invitó a salir [pero no lo entregó a Turquía] dadas las amenazas vertidas contra su país. De hecho posiblemente la mayor parte de la población kurda de Siria es procedente de Turquía.

Durante las primeras fases de la guerra contra Siria, los kurdos no han sufrido el acoso ni la intervención del Ejército sirio, han podido disponer de gran autonomía de movimientos, y han organizado sus propias estructuras civiles y militares de autodefensa contra las diversas variantes terroristas islámicas de Al Qaeda y el ISIS. El PYD/YPG ha seguido durante mucho tiempo la línea del PKK de Ocalan, ha compartido su antiimperialismo y su visión solidaria de la lucha de los kurdos de los diferentes Estados, discrepado igualmente de la política prosionista del Kurdistan de Barzani, y evolucionado paralelamente a la propia evolución del PKK y de Ocalan del marxismo-leninismo a las posiciones más libertarias del tipo del Confederalismo democrático.

Sin embargo en el entorno de la batalla de Kobane mantenida por los kurdos contra el ISIS, se produce una ruptura por parte de un sector del PYD/YPG, capitaneado por el co-presidente Saleh Muslim, con la línea antiimperialista del PKK y aceptando el concepto de un Kurdistan insolidario con los kurdos de Turquia, desprendido y distanciado de la lucha de Siria contra el imperialismo invasor norteamericano y occidental, aliado ahora con el imperialismo norteamericano dejándose caer en sus brazos y creyendo como un novato en sus falaces promesas de independencia a cambio de armamento y apoyo aéreo, pero al muy alto precio de una sumisión política total y de hacer el juego de su estrategia de destrucción de Siria, Irak y el Oriente Medio y de imposición de sus intereses en la región.

Al mismo tiempo adopta una política de confraternización y entendimiento con el Kurdistan proimperialista de la camarilla de Barzani. Este cambio del PYD/YPG se produce tras unos encuentros en Paris a finales de 2014 de Saleh Muslim con el presidente francés Hollande y Erdogan, quienes le venden la idea de un Kurdistan independiente del que sería su presidente para lograr lo cual tiene que romper con el PKK, con Siria y sus aliados, y confiarse plenamente a los EEUU y potencias occidentales, que le van a proporcionar armas y apoyo, obviando toda la brutal estrategia de destrucción que va implícita. Los primeros resultados concretos serán el apoyo aéreo de los EEUU a los kurdos en Kobane al final de la batalla y la creación de las FDS, con otros grupos sirios antiAssad y proimperialistas, coartada para utilizarlos como carne de cañón para extenderse por el norte de Siria, en las zonas kurdas y más allá, arrebatando terreno a Siria y empujando al ISIS –supuesto enemigo pero aliado de hecho de los EEUU- a las líneas de frente abiertas con el Ejército sirio.

En el desarrollo de los enfrentamientos se han manifestado unas ciertas diferencias de criterios con respecto al tema de los kurdos entre los norteamericanos y sus aliados turcos. Para los turcos lo prioritario era el crear una zona fronteriza con componentes kurdas –pero no solo kurdas, también turkmenas- colindante con Turquía donde poder expulsar los kurdos de Turquía y que supusieran de hecho una zona de influencia y de expansión de Turquía, siguiendo la estela del Imperio Otomano y siempre de la mano de gobiernos conservadores, islamistas y anticomunistas, del estilo del Gobierno autónomo kurdo de Irak de la línea Barzani. Así que de la misma manera que ha confiado en Barzani ha desconfiado del PYD/YPG que los sigue considerando emparentados al PKK, y se ha auto-ofrecido para colaborar en la liberación de Mosul y de Raqqa en lugar de los kurdos, considerándolas ciudades de cultura turca al igual que Alepo. Su colaboración naturalmente la entendía como la via de poder estar presente en la administración y gestión política de estas ciudades y territorios del norte de Siria, kurdos y no kurdos.

Sin embargo EEUU, sin descartar la participación turca en la gestión de los territorios reconquistados al ISIS, confía más en la capacidad militar de los kurdos que en la de mercenarios de la cuerda de Turquía, cree importante que la componente kurda de las fuerzas sea mayoritaria de cara a crear un protectorado básicamente kurdo en el norte de Siria e Irak, y confía en que pueda deshacer con facilidad los antiguos ideales del PYD/YPG, a través del condicionamiento de sus apoyos militares, de la presencia y mantenimiento de sus bases militares y de sus propias tropas.

6) La supuesta justificación de la alianza de los kurdos del YPG con EEUU basada en las necesidades de supervivencia de los kurdos es otra falacia. La alianza de los kurdos con EEUU, como lo venimos diciendo, no es una alianza táctica sino estratégica, una alianza muy difícil de romper y con muy fuertes ataduras. Más que una alianza es una relación de dependencia total en base al apoyo militar, a la presencia de bases y tropas norteamericanas, que no puede conducir más que a un Protectorado y que hace el juego de la estrategia del imperialismo con respecto a Siria, Irak y el conjunto del Medio Oriente.

Los kurdos tendrían el apoyo de Siria y de Rusia en la lucha contra el ISIS y el terrorismo islámico –que son además obra del imperialismo norteamericano, no lo olvidemos, y que sigue siendo alimentado y potenciado por ellos- y de hecho lo han tenido. El propio autor del artículo reconoce que los rusos han propuesto recientemente una Constitución para Siria basada parcialmente en el federalismo y en el carácter multiétnico del país, que ha apoyado la participación del YPG en las rondas de negociación de Ginebra a lo que se han opuesto rotundamente los EEUU, que la primera oficina en el extranjero del PYD en el extranjero fue abierta en Moscú en febrero de 2016 y que ha sido el Estado ruso quien ha facilitado las conversaciones entre el gobierno sirio y el PYD sobre lo que supondría un acuerdo de paz entre ellos.

Rusia ha establecido una base militar en Efrin para entrenar a las fuerzas kurdas y del FDS y para defenderse de posibles ataques turcos. Y también Rusia se ofreció a apoyar a los kurdos para luchar contra el ISIS en los frentes del este, cosa a la que se negaron por boca de los EEUU, que es quien en realidad impuso su rechazo. Se les ofreció a los kurdos la participación en el centro de mando conjunto que habían establecido Siria, Irak, Rusia e Iran contra el terrorismo y el imperialismo. También ha habido colaboraciones directas entre el Ejercito sirio y el kurdo en Alepo y región de Alepo, y en la zona de Manbij, donde los sirios cortaron el acceso de los turcos a la anunciada campaña de ataque a Manbij y de acercamiento a Raqqa, cosa que tuvo su contrapartida por parte de los kurdos cediéndoles la gestión de amplios territorios en torno a Manbij. Las fuerzas sirias quisieron por otra parte ir en apoyo de los kurdos en la batalla de Kobane, pero no pudieron porque tenían las vías cortadas por el ISIS y no disponían del apoyo ruso del que pudieron disponer más tarde.

En el peor de los casos los kurdos hubieran podido disponer del apoyo ruso y es impensable que no se produjera una colaboración con el Ejército sirio en la lucha contra el ISIS y Al Qaeda incluyendo apoyo armamentístico. La salida siempre está en la colaboración de ambos ejércitos, del sirio y del kurdo, y de buscar acuerdos que respeten la soberanía de los kurdos y la imprescindible unidad contra el terrorismo y sobre todo contra el imperialismo que lo sustenta. Esperemos que los kurdos puedan rectificar su errónea y nefasta estrategia de alianza con el imperialismo, aunque desgraciadamente quizá sea un poco tarde para ello.


Publicado originalmente en: la haine


viernes, 30 de junio de 2017

6 años de guerra en Siria: Mitos y Verdades. Conferencia con Pablo Sapag y José Antonio Egido.


Conferencia sobre el conflicto de Siria con los profesores Pablo Sapag y José Antonio Egido.

Presentación del Movimiento de Apoyo a Siria (M.A.S.) en Aragón.

Zaragoza 06/04/2017
Aula Magna de la Facultad de Derecho.
194 asistentes.




Siria es el dique contra el caos más sangriento.


Hace una década publiqué un libro, Israel and the Clash of Civilisations, que examinaba el deseo de Israel de balcanizar el Medio Oriente usando métodos que había refinado durante muchas décadas en los territorios palestinos ocupados. El objetivo era desatar el caos en gran parte de la región y desestabilizar a los principales estados enemigos: Irán, Irak, Siria y Líbano.
El libro también tomaba nota de cómo la estrategia de Israel había influido en la agenda neoconservadora de Washington, que halló gracia bajo la Administración de George Bush. La campaña de desestabilización de los neoconservadores comenzó en Irak, con consecuencias que son más que evidentes en la actualidad.
Mi libro se publicó cuando los esfuerzos por parte de Israel y los neoconservadores para mover la campaña de balcanización hacia adelante en Irán, Siria y el Líbano se tambaleaban. Y antes de eso estaba claro que otros actores, como el Dáesh, surgirían del caos. Pero predije -correctamente- que Israel y los neoconservadores continuarían presionando para obtener más desestabilización, apuntando a continuación a Siria con consecuencias desastrosas.
Hoy la visión de Israel de la región es compartida por otros actores clave, entre ellos Arabia Saudí, los Estados del Golfo y Turquía. El escenario actual de la desestabilización, como señalé, es Siria. Pero si tiene éxito, el proceso de balcanización, sin duda, seguirá adelante y se intensificará contra el Líbano e Irán.
Aunque los comentaristas tienden a centrarse en los “monstruos del mal” que dirigen los estados objeto de la destrucción, vale la pena recordar que antes de su desintegración la mayoría eran también oasis de laicidad en una región dominada por ideologías sectarias medievales, como el wahabismo de Arabia Saudí o el judaísmo ortodoxo de Israel.
En Siria Bashar Assad, en Irak Saddam Hussein y Muammar Gadafi en Libia, antes de que sus estados fueran objeto de “intervención”, ellos velaron por sociedades en las que había altos niveles de educación y alfabetización, estados de bienestar bien establecidos y bajos niveles de sectarismo. Estos logros se pasan por alto ahora, logros que grandes sectores de su población apreciaron, más aún cuando fueron destruidos por una intervención exterior.
La balcanización ha sido una poderosa herramienta para aislarlos y debilitarlos, por lo que el proceso puede ampliarse a otros estados desleales. Lo que hemos visto desplegarse en los últimos 15 años es parte de un largo proceso a menudo descrito en Occidente como “guerra contra el terrorismo”, que no está diseñado para “liberar” o “democratizar” estados de Oriente Medio. Si ese fuera el caso, Arabia Saudí habría sido el primer estado objeto de la “intervención”.
Al contrario, la “guerra contra el terrorismo” forma parte de los esfuerzos para desestabilizar violentamente los estados independientes que rechazan la hegemonía de EEUU e Israel en la región, que buscan mantener el control sobre los recursos de la región por parte de Washington en una época de disminución del acceso al petróleo barato.
Aunque es tentador dar prioridad a los derechos humanos como criterio según el cual los individuos deben ser juzgados, por ahora no deben caber muchas dudas de que los conflictos que se desarrollan en el Medio Oriente no son acerca de la promoción de los derechos.
Siria ofrece todas las pistas que necesitamos.
Los agentes que tratan de derrocar a Assad en Siria ya no son grupos de la sociedad civil ni defensores de la democracia. Eran demasiado pequeños en número y demasiado débiles para provocar el cambio o poner en peligro el Gobierno de Assad. En cambio se ha transformado en una guerra de poder.
Una coalición formada por EEUU, Arabia Saudí, los Estados del Golfo, Turquía e Israel explotó los desafíos iniciales al Gobierno sirio: no están allí para ayudar, sino para avanzar en sus propias agendas, en gran parte compartidas. Utilizaron a los grupos yihadistas suníes como Al-Qaeda y Dáesh para promover sus intereses, que dependen de la desintegración del Estado sirio y su sustitución por un vacío que les dará poder mientras se lo quita a sus enemigos en la región.
Arabia Saudí y los Estados del Golfo quieren que Irán y sus aliados chiíes se debiliten. Turquía quiere más libertad contra los grupos disidentes kurdos en Siria y en otros lugares e Israel quiere fomentar las fuerzas del sectarismo en el Medio Oriente para socavar el nacionalismo panárabe, asegurando así que su hegemonía regional sea unívoca.
Los agentes que tratan de estabilizar Siria son el propio Gobierno, Rusia, Irán y Hezbolá. Su cometido es el uso de la fuerza que sea necesaria para repeler a los agentes de la anarquía y restaurar la dominación del Gobierno [elegido por el pueblo].
Existe un claro lado a preferir si el criterio es minimizar no sólo el sufrimiento actual en Siria, sino también el sufrimiento futuro en la región.
Los agentes de la estabilidad quieren reconstruir Siria y fortalecerlo como parte de un bloque chií más amplio. En la práctica su política lograría -incluso si su objetivo no es directamente ese- un equilibrio de fuerzas regional similar al enfrentamiento entre EEUU y Rusia en la Guerra Fría. No es lo ideal, pero es muy preferible a la alternativa política a la que aspiran los agentes de la anarquía [EEUU, Israel, Arabia Saudí, Turquía]. Quieren hacer que implosionen los estados claves de Oriente Medio, como ya ha sucedido en Irak y Libia y se ha logrado parcialmente en Siria.
Sabemos las consecuencias de esta política: derramamiento de sangre sectario masivo, gran desplazamiento interno de la población y creación de olas de refugiados que se dirigen hacia la relativa estabilidad de Europa, incautación y dispersión de los arsenales militares que estimulan aún más la lucha y la inspiración de ideologías reaccionarias como la de Dáesh.
Si Siria cae, no se convertirá en Suiza y tampoco será el fin de la “guerra contra el terrorismo”. A continuación los agentes de la anarquía pasarán a Líbano e Irán extendiendo aún más la muerte y la destrucción.


Publicado originalmente en: la haine

lunes, 19 de junio de 2017

¿Qué pasa en Siria?



Pocos meses después de cambiar de gerente general, Estados Unidos vuelve a bombardear fuera de sus fronteras. Esta vez le tocó a Siria, donde el imperialismo no pudo imponerse mediante sus cipayos a sueldo. Entonces Washington opta por jugar la carta final, que es la intervención directa sobre el territorio.

¿Por qué bombardean?

Estados Unidos atribuye al gobierno sirio el ataque con armas químicas en Idlib, ocurrido el pasado 4 de abril. Es decir, para los yanquis Bashar Al-Assad utilizó armas químicas contra el pueblo sirio y, por lo tanto, Al-Assad es un “dictador” y un “tirano”. Y así hablan todos los medios occidentales, repetidos por los medios de América Latina, para ir colonizando el sentido común por todo el mundo y formar el consenso de que algo hay que hacer en Siria.
Claro, lo que hay que hacer es bombardear. E invadir. No es aceptable que un dictador y un tirano siga oprimiendo al pueblo sirio. Entonces el bombardeo está legitimado y luego también lo estará la invasión posterior.

¿Quién bombardea e invade?

La policía mundial, que es como decir la OTAN hegemonizada por Estados Unidos. Es decir, el imperialismo occidental liderado por Washington. Cuando Occidente “detecta” un “dictador” o un “tirano” en alguna parte fuera de Occidente, activa sus medios de difusión para “denunciar” esa dictadura. Una vez conseguido el consenso, que son las mayorías reproduciendo con indignación la “denuncia” de los medios, Occidente tira sus bombas e invade.
Esto es lo que pasa en Siria: Estados Unidos definió que Bashar Al-Assad es un dictador/tirano, los medios occidentales echaron a rodar la idea y los consumidores de esos medios la compramos. Por lo tanto, Estados Unidos está legitimado para arrojar bombas sobre Siria, destruir a Bashar Al-Assad y llevarles la democracia a los sirios.
Pero hay problemas, muchos problemas.

Lo que no nos cuentan (o nos cuentan mal)

No, la verdad es que Bashar Al-Assad no es ningún dictador ni ejerce la tiranía. Al-Assad fue electo presidente constitucional de Siria con el 88% del voto popular de los sirios. No como Michel Temer, por ejemplo, que gobierna en Brasil sin haber sido votado por nadie y aplicando políticas neoliberales dictadas por Washington. Y tampoco como Mauricio Macri, que a pesar de haber llegado por el voto popular gobierna con mano de hierro, prescinde de los demás poderes y aplica las mismas políticas contra la voluntad de los pueblos, que están tomando las calles. Para Washington, Temer y Macri no son dictadores ni tiranos, ni hay necesidad de caerles como policía mundial para reestablecer la democracia en esos países. Parecida es la opinión de ellos sobre los monarcas de Arabia Saudita que, como sabemos por los medios occidentales, son la democracia por antonomasia y no cometen ningún genocidio en Yemen ni imponen una tiranía sobre sus propios saudíes.
Ironías y sarcasmos aparte, tampoco es válida la excusa de que el ataque con armas químicas en Idlib es obra de Bashar Al-Assad, porque eso no es cierto. Estados Unidos no puede probarlo, pero lanza asimismo los ataques. La misma BBC de Londres ya lo pone en duda. Lo cierto es que las armas químicas han sido destruidas en Siria por el ejército ruso —con supervisión de la ONU— en el año 2013, justamente para evitar que Estados Unidos tuviera la excusa para una invasión al territorio. Lo más probable es que estemos ante un atentado de falsa bandera, perpetrado por Occidente mediante sus fanáticos a sueldo de la oposición siria.

Excusas para invadir, matar y robar

Sea como fuere, la verdad no tardará en aparecer. No hace mucho que el imperialismo occidental liderado por Estados Unidos acusó a Saddam Hussein de poseer armas de destrucción masiva para lanzar un ataque seguido de una invasión a Irak. El resultado fue la captura (2003) y la ejecución de Hussein (2006), y la anexión de Irak como provincia petrolera del imperialismo occidental. Irak dejó de ser un país soberano —o dejó de ser un país a secas y se convirtió en una provincia ocupada— y Saddam Hussein no vivió para contarla porque, dos años después de su ejecución, los yanquis admitieron que en Irak no había armas de destrucción masiva. ¿No es tierno?
Muy tierno e hipócrita. ¿Por qué? Porque Occidente no bombardea ni invade países para llevar ninguna democracia ni para remover dictadores, tiranos o demonios. Lo hace para matar a los pueblos y robar sus riquezas y los recursos. La construcción de la imagen de un “tirano” y un “dictador” es el método de construcción de legitimidad que el imperialismo occidental utiliza. Es su arma de destrucción masiva de cerebros.

¿Y entonces?

Entonces, cuando en América Latina repetimos las zonceras de los medios occidentales, zonceras repetidas por los medios de aquí con un entusiasmo cipayo que da miedo, somos funcionales a los intereses del imperialismo occidental y de las corporaciones que están detrás suyo. Cuando repetimos alegremente que Bashar Al-Assad atacó a su propio pueblo con armas químicas y lo llamamos “dictador” y “tirano”, estamos dando la carta blanca que Estados Unidos necesita para empezar otra guerra y satisfacer la sed de oro de su complejo industrial-militar, además de apropiarse de los recursos naturales ajenos que necesita para seguir dominando el mundo entero.
Ayer fueron Irak y Libia, hoy es Siria y mañana será Venezuela. ¿Y pasado mañana? ¿Qué pasará pasado mañana? ¿Qué va a pasar cuando el águila imperial, habiendo comido hasta la saciedad en esos países, tenga hambre de nuevo? ¿Qué sucederá cuando tenga sed? Vendrá a beber aquí, en el Acuífero Guaraní, una de las reservas de agua dulce más grandes del planeta que tenemos debajo de nuestros pies y nos pertenece. Cuando eso pase, van a dibujar aquí al “dictador” y un “tirano”, van a perpetrar ataques de falsa bandera y nos van a arrojar sus bombas para pisarnos con sus botas. Y la “opinión pública” en lugares como Siria, Libia, Irak y Venezuela va a aplaudir a rabiar el restablecimiento de la democracia en América Latina. Es que la “opinión pública” es la opinión privada, es el sentido común colonizado por el poder en los países que han sido derrotados.
¿Estamos derrotados ya? Todavía no. Entonces no repitamos ni seamos funcionales al enemigo de los pueblos. La invasión a Siria es una invasión a la dignidad de todos nosotros.


Publicado originalmente en: La batalla cultural